SI ES FUNDACIÓN ¡FELICIDADES! - SI ES INVASIÓN ¡REFLEXIÓN!

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Escrito por: Jaime Néstor Lima 

 

 

El Presidente del Estado Plurinacional, Juan Evo Morales Ayma, en oportunidad de la recordación de la Fundación de la Villa de Oropesa, el pasado 15 de Agosto, sacudió una vez más a la conciencia colectiva desde el espíritu descolonizador de sus palabras.

Quienes pensamos en esa perspectiva asumimos que cualquier hombre o mujer, nacido en el corazón territorial boliviano, es COCHABAMBINO; y que, al preguntársele su procedencia, dirá siempre ser de COCHABAMBA. Nadie infla el pecho ostentando su condición de villadeoropeceño; porque sencillamente esta tierra se llama COCHABAMBA y NO Villa de Oropesa; además, alguién sabe dónde está el certificado de Nacimiento de la Villa de Oropesa? es decir su ACTA DE FUNDACION? Algún historiador sabe de documento alguno en la que Osorio informa al Virrey del cumplimiento de su instrucción? No será que, como afirma Augusto Guzman, a pesar del sinnúmero de testimonios “provisiones, comisiones, instrucciones y demás recaudos” por las trifulcas y chicanerías de derechos propietarios “Osorio no logró fundar la Villa de Oropesa….deteniéndose símplemente en la organización del Cabildo de la Villa de Oropesa”?.

Lo cierto es que COCHABAMBA  no cambió ni cambiará su nombre de frescura quechua, con la que fue nominada cuando seguramente Tupac Inca Yupanki, arribando al valle de Kanata lo descubrió, deslumbrado ante los espejos de agua y la fertilidad de la tierra, en la expansión de su imperio; mientras que Villa de Oropesa es el nombre que pretendió ser impuesto por los invasores cuando el Virrey Franciso de Toledo ordenó, el 2 de Agosto de 1571, en el Cuzco, al Capitán Gerónimo de Osorio, que así lo designase, en homenaje al Conde de Oropesa de la Villa de Oropesa de España, para lo cual se le pagó con el sueldo  de Corregidor de la Villa. Y, ultimas detecciones históricas demuestran que el capitán llegó a Cochabamba, el 28 de Agosto; pero, fijaron nomás el 15 de Agosto como día de “fundación” a conveniencia de la celebración religiosa de la virgen de la Asunción; para cuyas “Adecuaciones” eran muy diestros los conquistadores. 

Obsesionado con la pasmosidad del Castillo de Oropesa y la  Villa de Oropesa (ambos en tierras españolas) y la reverencia servil al dicho señor conde de Oropesa de España, (nótese el llunk’erio) el virrey  impuso también a guisa de fundación “La Villa Deleitosa de Oropesa” a 20 kms. del Cuzco, hoy Distrito de Oropesa; y la “Villa Rica de Oropesa” hoy Huancavelica. Por lo visto, no resulta nada original pretender llamarse Villa de Oropesa.

En 1571, año de la forzada fundación de la Villa de Oropesa, España, bajo el hedor del prejuicio de su “pureza de sangre” y de salvar la “fe cristiana” iniciaba la mas brutal de las persecuciones contra moros y judios, que por siglos habían convivido en paz. Entonces, insufla vehementemente a la “Santa Inquisición” de la cual no se escapó ni el notable Fray Luis de León y sus destacados discípulos intelectuales de aquel tiempo; muriendo varios de ellos al no soportar las torturas. También en este año, por instrucciones directas del Virrey Toledo, el cura agustino Diego Ortiz asesina por envenenamiento, en Willkapampa,  al noble Inca guerrero de la resistencia anticolonial Titu Cusi Yupanqui.  Así que, su Villa de Oropesa, no la fundaban para nosostros; pues de sangre y de fe nuestros valores fueron diferentes en su cosmovisión y sabiduría.

El virrey de las fundaciones,  a título de “Cristianizar y civilizar salvajes indios” y de exterminar el Tawantinsuyu como estrategía geopolítica, como así lo dijo y ordenó; al siguiente año de la pretendida fundación de Cochabamba, en septiembre de 1572, hizo también ejecutar al primer Tupac Amaru I en la plaza mayor del Cuzco. Es que  Franciso de Toledo, Gerónimo de Osorio y toda la camada de españoles de aquella época no vinieron a recoger flores; ellos son los mismos que, continuando la saga del porquerizo hijo bastardo y analfabeto, de otro segundo analfabeto y de un tercer fraile, premiados luego, por sus robos, asaltos y crímenes, con los títulos de: Adelantado, Capitán General y Marquez con el hábito de Santiago; Adelantado, Capitan general y Gobernador; y Obispo de la Nueva España, Francisco Pizarrro, Diego de Almagro y Fray Fernando de Luque respectívamente, aniquilaron a millones de habitantes en este continente del Abya Yala, son los mismos que violaron a su antojo a las doncellas originarias, que mataron a los esposos de las casadas para sus ferocidades carnales, que dieron de comer a sus perros criaturas vivas arrancadas de los brazos de sus madres parturientas, que quemaron vivos a miles por esconderse o negarse a ser esclavizados en las minas, que nos negaron la tenencia de nuestro ajayu (alma) creyéndonos animales, que asesinaron a Atahuallpa, Rumi Ñawi, Quizquiz, Tupac katari, Bartolina Sisa, Tomás Katari, Gregoria Apaza y miles de héroes; son los mismos  que se robaron  nuestro oro y plata en incalculables cantidades por trescientos años. Y, aunque no lo crean, son los mismos que luego, nacidos en este continente, ya en la república, reimplataron la contribución indigenal, destruyendo la comunidad indígena, masacrando miles de indios, que traicionaron y asesinaron a Zárate Willka, a Apiaguaiki Tumpa, a Gualberto Villarroel, a Luis Espinal, a Marcelo Quiroga Santa Cruz, a René Bascopé Aspiazu, y a muchísimos héroes conocidos y anónimos, a quienes junto a nuestra sangre e historia nos humillaron,   discriminaron y exterminaron desde el racismo, el pongueaje, la traición y el crimen.

Cochabamba es única en el orgullo de su nombre, fue creada por la trascendencia vital de nuestros antepasados con el aliento del sol y la bendición de la Pachamama; su ACTA DE FUNDACION escrita está, sobre su portentosidad andina, la feracidad de sus valles, el calor fecundo de sus trópicos y la energía incansable de sus habitantes; mientras que Villa de Oropesa no significa más que la egolatría y vanidad de su promotor en la ignominia de una INVASION; pues no somos una villa ni, mucho menos, propiedad de ningún conde. Así que el nombre de Cochabamba, que lleva altiva y sempiterna la conjunción de la vida sintetizada en agua y tierra,  no puede ser reemplazada por la aventura de una invasión cruel y despiadada que quizo condenarnos a la orfandad de nuestras raíces.

Vistos y considerando lo antedicho, debemos enfilamos sin reparos, en la alternativa de la reflexión, propuesta por el Presidente del Estado Plurinacional, afirmando que estas fechas  deberían servir para  fortalecer nuestra identidad con el desarrollo de charlas, conferencias, tertulias, investigaciones y otras actividades reivindicatorias de nuestra verdadera historia. Seguir con ceremonias y desfiles de recordación sería patentar el estigma de colonizados con el fatal riesgo de convertirnos en colonizadores.

 Jaime Néstor Lima

Miembro:

- CONSEJO DEPARTAMENTAL DE CULTURAS/CBBA

- ASOCIACION INVESTIGADORES HISTORICOS/CBBA.

- COMITÉ PRO MAR BOLIVIANO/CBBA

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